Continuación referencias hacia la autoexplicación 4

 

¿Y por qué se da una forma de felicidad hoy en día tan dinámica? Pues sucede por la naturaleza intrusiva del hombre. Necesita “cargarse de energías” del otro, asimilarse al de al lado, envidiarlo como actividad económica paralela. Eso hace esencialmente al hombre un ser enfermo… o un ser que convive con la “maldad”. De ningún otro modo se daría la felicidad si no es ese el modo. Recordemos que la nobleza ya es cosa obsoleta; y esto deriva en más y más modos de ser que no tengan nada que ver con lo noble y caballeroso. Podría decirse que aunque exista nobleza ésta es parte del pasado, pues el mundo se ha hecho más libre y más desordenado, orientado a la nada misma, a lo que la gente en general desea; y ha sido un parámetro general de desarrollo. Han abundado temas de auto-realización, de auto-sanación y pérdidas de la dependencia. Quizás esto nos explica la cantidad de gente emprendedora y joven emprendedoras que en tales cantidades se encuentran hoy en día, además de derivar paulatinamente a campos del desarrollo creativo esta misma gente joven pues, ya es necesario realizar mejores productos con mejores campañas y esto, se necesita desarrollar. Pero cuando lo creativo “amanece”, lo jovial y lo desordenado surge (a la par de sus “propios” métodos creativos) desembocando en que el hombre se hace responsable de sí mismo y sus actos… con la consecuente convivencia con la maldad y sus riesgos. Sí, no todo debe ser bueno en este mundo ¡nunca lo será en completitud! El hombre es un ser que viene, va, construye e inmediatamente destruye. Esta es la forma de hoy en día de “visualizar” los procesos históricos en la civilización occidental; lo que no sólo se puede contemplar en la dominación, sino que está también en la explotación de reservas naturales y recursos. ¿La maldad estará incrustada en el cuerpo del hombre adulto general?

Ciertamente no se encuentra “bello” y menos “feliz” el ver una cinta cinematográfica con, por ejemplo, una mujer violada o ultrajada. La mentalidad del ser humano está programada para percibir eso, en caso contrario (y no por ello menos frecuente en gente infantil, repugnante y desmoralizada) podría mostrar ciertos indicios de enfermedad, INCLUSO el que reside enfermo piensa en su conciente que no-miente que eso es feo, poco “feliz”. No existe, según los avances de la psicología un pensamiento puro al 100 sobre una cosa, sino, prescindiríamos de la libertad. Se podría indicar que, incluso la bienvenida a la adultez es una transición hacia la maldad. El sentido es que, cuando jóvenes sólo comíamos lo dulce, jugábamos a lo placentero, imitábamos a los adultos en “lo bueno”, en los positivo, aprendíamos las materias escolares sin enseñarnos el lado oscuro de ellas (por ejemplo, en matemáticas no existe el conjunto universo, el conjunto universo es en realidad el conjunto que engloba todos los conjuntos posibles dentro de un modelo; en biología la personalidad nunca cambia, lo que cambia es el carácter; en Ciencias Sociales el momento en que comienza la historia (escritura) es el año 0…) pues, oscurecían el pensamiento infantil. Eso no tiene asidero la adultez. Si se preguntaran cuál es la definición de adultez, yo indicaría que la etapa del sin cesar aprendizaje a convivir con “lo malo”, siendo lo malo los vicios, los sabores contrapuestos a los sabores infantiles, los comportamientos que desafían las reglas, … El objetivo adulto podría tratarse como volver a ser “bueno” conviviendo con lo malo, siendo “lo bueno”. De acuerdo a esta “forma de ver”, el adulto aguantaría por mucho la negatividad y la ambigüedad, es una etapa de dolor y cada vez menos felicidad, conocida como la felicidad simple y clásica (sentirse <<feliz>>). A la vez el mundo adulto es caótico por esencia. Engaños, desquites, matonaje intelectual y psicológico… en suma es un mundo al cual <<adaptarse>>, el adulto sólo piensa en obtener el bien utilitario final. Los sabores subrepticios no están permitidos en la niñez, mas sí en la adultez. La vejez vendría siendo auto-dada, y sería la consumación final de haber vuelto a “lo bueno”; de un adulto.

Luego sólo los niños y los ancianos sería los que saborean la “felicidad clásica”, la ante-nietscheneana, mas los adultos estarían ceñidos por otro modelo. Es por esto que vivir ante las circunstancias de la vida y así, ser feliz con eso, con las vicisitudes y los saltos, con los triunfos y las derrotas, el lidiar con la falta de libertad… en resumen el estar <<ahí>> pero a la vez sólo por el posible gozo, del momento y de lo que significa en el momento y después para uno, en el corazón; hace que la vida no sea de un gusto dulce y tampoco agridulce. La hace más activa y tanto más dinámica. La vida se tornaría un trompo, si no gira es inútil, y si gira, tiene que girar con estilo y de la forma que hace más dicha en quien la ha hecho a girar. Como un chocolate amargo, como un equilibrista en constante actividad; no existe la felicidad pasiva, sino la felicidad de las acciones. Incluso usted lector encontrará en estas frases, la forma de encontrarla (la felicidad), sea cual sea el modo de vida que lleva. Es sólo dar cuenta el tipo de dinamismo o movimiento que se da en la vida, reconocerlo, identificarlo y, transmutarlo en <<algo>> que haga dicha, a través del pensamiento. Las emociones juegan el papel importante así, en el reconocimiento “del patrón feliz”. La vida así, vendría siendo un constante ir y venir, filtrar y no-filtrar de objetos circunstanciales que dan o no dan felicidad y no estaría a entrega a partir de los sueños.

Esto vendría a dar un gusto más “bitter” a lo que es la felicidad “promedio” de todo el mundo (visto como algo “global”) dentro de un esquema filosófico.

Por eso es que, en la por excelencia fase de superación adulta llamada “Instituto” o “Universidad” (o cualquier institución de educación o “estudios” por la que se pase) se acaba por dar un paso que quiebra al valor de la “responsabilidad”, que quiebra con algo que mantenía al hombre erguido y se empieza a convivir con uno de los vicios modernos que se acopla al <<no-estar-ahí>> que es, el no responder por los malos actos propios que podríase cometer, y posiblemente acabar por aducir aquella responsabilidad <<al otro>>. En muchos países esto culturalmente, se ha dado como costumbre, asociada a la mofa global de la calumnia, otro vicio del presente. La responsabilidad como valor, ha sido uno de los valores más importantemente ultrajados y que, relativizan el paso y progreso del hombre. Se podría decir o declarar, que ya no existe responsabilidad alguna en el hombre, que ya no existe ese valor, que todo es preconcebido por las esferas de poder en pos de, declarar lo que es bueno y es malo, matando a la vez la antigua individualidad del hombre, en pos solamente de progreso. Estaré de acuerdo siempre, cada vez que respire, cada vez que me encuentre conmigo mismo, que el hombre no tiene porqué ser especialista en nada, pero el hombre finalmente, por muy “encumbrada” que sea la especialidad que sigue, comete errores en ella, errores “simpáticos” y que son traducibles en “progreso”. Por eso, “el hombre es hombre porque hace lo que el hombre hace”. Por extensión luego; tanto su felicidad, su concepción de <<ser>> (esencial), sus proyectos de vida; serán invariables ante la dificultad de lo que tiene que hacer.

Advertisements
Aside

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s